Resistencia Galega está tras los incidentes más graves del 22M ¿Seguro?

Después de leer esta noticia redactada por Fernando Lázaro surgen una serie de dudas.

  • El Mundo sigue dando por válidas esa muleta-cuchillo y ese tirachinas con bolas de acero como munición a pesar de que se ha demostrad que pertenecen a incautaciones del pasado. El portavoz del CEP ha mentido y difundido esta noticia en varios canales de televisión.
  • Ahora que ETA está en sus momentos mas bajos, vamos a crear un nuevo grupo terrorista para convertirlo en cabeza de turco. Este párrafo lo dice todo: “Resistencia Galega cuenta con una estructura militar (en la que hay legales e ilegales, como en ETA) y con un método de captación. Son además clave sus grupos de financiación y de falsificación. En definitiva, un modelo organizativo muy similar al que históricamente tenían ETA y su entorno.”
  • Acusan a Resistencia Galega pero no aportan ninguna prueba de cómo han llegado a esa conclusión, simplemente acusan.  Se basan en argumentos como este: “Así, informes remitidos por los servicios antiterroristas a la Audiencia Nacional constatan que Resistencia Galega «puede ser considerada como una organización autónoma dentro del entramado del autodenominado Movimiento de Liberación Nacional Galego, del que se nutre y apoya, presentando características claramente definidas y reuniendo los requisitos necesarios para ser considerada una organización terrorista».”

Pero por el momento, NO SON UNA ORGANIZACIÓN TERRORISTA.

Junto con la afirmación de El País sobre los datos de participación del 22M (50.000 asistentes) y esto, está claro la línea editorial de estos dos grandes periódicos.

Pedro González.

 

Fuente: El Mundo. Resistencia Galega está tras los incidentes más graves del 22-M.

  • Los radicales viajaron de forma escalonada a Madrid para evitar el control policial
  • Según la Policía, estos jóvenes idearon los episodios de violencia contra los agentes
 
 

Se convirtieron en los grandes protagonistas de la jornada, los que han dejado marcada la fecha del 22-M como una jornada de altercados muy violentos. Los jóvenes que protagonizaron los incidentes más graves el pasado sábado, incluyendo los ataques a numerosos policías, están vinculados con Resistencia Galega, un grupo antisistema muy radical, cuyos integrantes han sido incluso condenados en la Audiencia Nacional por terrorismo.

Los militantes de este grupos son herederos del antiguo Exercito Guerrilleiro do Pobo Galego Ceibe, una trama terrorista que fue desmantelada por las Fuerzas de Seguridad del Estado.

Durante los últimos años, los episodios de violencia callejera, de terrorismo de baja intensidad, por parte de esta trama en Galicia han sido constantes. Y por este motivo, el último grupo desmantelado por la Policía fue acusado ya en la Audiencia Nacional de terrorismo, entre otros delitos.

Según explicaron fuentes policiales, un potente grupo de jóvenes llegados desde Galicia y pertenecientes a esta organización lideraron los episodios más violentos contra la Policía, con lanzamientos de piedras y agresiones de extrema dureza. Venían perfectamente organizados y llevaban encima material para ejercer la violencia urbana. Tras protagonizar los incidentes, se retiraron antes de que los agentes antidisturbios pudieran detectarles y detenerles.

No fueron detectados

Según las fuentes consultadas, la llegada de estos radicales gallegos no fue detectada por los servicios de información de la Policía. Las previsiones se centraron en la posible actuación de los extremistas afincados en Madrid, que están perfectamente localizados. Pero la violencia llegó desde fuera.

Los jóvenes de Resistencia Galega no se desplazaron en las autodenominadas «columnas» para evitar ser detectados. Viajaron hasta Madrid por sus propios medios y de forma escalonada, evitando así los controles de los servicios de información.

Según estas fuentes, los organizadores de los incidentes tenían todo medido. Cuando detectaron que la presencia policial aumentaba, después de poner en peligro la vida de varios agentes en el paseo de Recoletos, abandonaron la zona para evitar su detención.

Entre el material que utilizaron -parte del cual ha sido intervenido- había cuchillos, martillos, tirachinas, bolas de acero y palos que llevaban pinchos de hierro en la punta a modo de lanza. También había una muleta que camuflaba un cuchillo.

Según recoge el atestado policial, en total había alrededor de mil radicales violentos que se infiltraron entre el resto de manifestantes para despistar a los antidisturbios y ralentizar su actuación. Se han abierto diligencias policiales para aclarar si la irrupción de un camión de los bomberos en la zona de conflicto tuvo o no que ver con la actuación de los violentos.

Resistencia Galega cuenta con una estructura militar y con un método de captación

Desde hace meses, los servicios policiales ya vienen advirtiendo del radicalismo protagonizado porResistencia Galega y sus organizaciones satélites. Así, informes remitidos por los servicios antiterroristas a la Audiencia Nacional constatan que Resistencia Galega «puede ser considerada como una organización autónoma dentro del entramado del autodenominado Movimiento de Liberación Nacional Galego, del que se nutre y apoya, presentando características claramente definidas y reuniendo los requisitos necesarios para ser considerada una organización terrorista».

Resistencia Galega cuenta con una estructura militar (en la que hay legales e ilegales, como en ETA) y con un método de captación. Son además clave sus grupos de financiación y de falsificación. En definitiva, un modelo organizativo muy similar al que históricamente tenían ETA y su entorno.

Los incidentes del pasado sábado coincidieron con una renovación de cargos en las unidades de intervención policial. Hacía pocas semanas, el que estaba el frente de la Unidad de Madrid ascendió a comisario y fue destinado a Melilla, dentro del interés del Ministerio del Interior por reforzar el despliegue policial en las fronteras debido al aumento de la presión migratoria.

De hecho, este traslado vino acompañado, poco después y tras nuevas avalanchas en la frontera, con un refuerzo de unidades de las UIP en Melilla. La salida de este mando y la llegada del nuevo han coincidido así con las jornadas de violencia de este fin de semana y no son pocos los que vinculan posibles descoordinaciones con esta renovación.

En cualquier caso, los sindicatos policiales siguen insistiendo en que la Policía debe depurar responsabilidades, ya que entienden que existieron fallos graves en el dispositivo. Desde el Ministerio del Interior se explica que se ha abierto una «investigación interna»para conocer todos los detalles del despliegue y se insiste en que, si se detectan fallos, se actuará en consecuencia y se depurarán responsabilidades si fuera necesario.

Los sindicatos policiales tienen su punto de mira puesto en el jefe de la UIP de Madrid recién aterrizado, en el jefe de todas las UIP y en el comisario general de Seguridad Ciudadana. Y reclaman la destitución de todos ellos.

En los incidentes del pasado sábado, producidos al término de la llamada Marcha de la Dignidad, fueron heridos 67 agentes de Policía, algunos de ellos de gravedad. Tanto el balance como las imágenes de lo sucedido -en las que se aprecia cómo grandes grupos de manifestantes violentos atacan a la Policía con todo tipo de objetos- no tienen precedentes y han sembrado gran indignación en los colectivos policiales.

Los municipales piden investigar

Respecto a la polémica actuación policial en Madrid durante los graves disturbios del 22-M, los agentes municipales de la capital pusieron ayer el foco en la intervención de un camión de bomberos, reclamando una investigación que aclare si su irrupción pudo contribuir a que algunos manifestantes se acercaran a los policías para agredirles. En uno de los vídeos puede verse cómo varios radicales se suben al vehículo mientras que otros tantos corren detrás, aprovechando su parapeto, para ganar terreno en la batalla campal contra los antidisturbios, que finalmente fueron acorralados. Asimismo, la Asociación de Policía Municipal Unificada de Madrid se defendió de las críticas de los sindicatos de la Policía Nacional que también censuraron su entrada en escena. «Colaboraron cuando fueron requeridos», dijo su portavoz.